Diferencias entre cactus y suculentas?

Es difícil establecer una diferencia entre cactus y suculentas teniendo en cuenta que todos los cactus son suculentas pero por razones de comodidad se denominan en general "cactus" y "otras suculentas".

 La suculencia en las plantas suele ser una adaptación a periodos de prolongada sequía y a condiciones de calor extremo. Las plantas que se hallan en estas situaciones necesitan reducir la transpiración, a través de la cual pierden agua de sus tejidos.
 En consecuencia, muchas suculentas presentan una reducida superficie para evitar la perdida de agua, así como adaptaciones muy desarrolladas para almacenar la poca humedad que haya.
 El agua puede almacenarse en las hojas, los tallos o las raíces. En las plantas de tallo suculento, este es verde porque en mayor o menor medida, ha asumido la función de las hojas y contiene clorofila.

 Los cactus son las plantas mas conocidas de tallo suculento. Se han adaptado de la forma mas extrema, en el sentido de que su forma se ha simplificado convirtiéndose el tallo en una esfera o una columna que almacena agua, con un recubrimiento de una espesa lanosidad o espinas evolucionadas a través de hojas, a fin de protegerse del calor y de los animales hervivoros. Las espinas crecen desde las areolas y a menudo poseen costillas, tubérculos o verrugas, aunque algunos son lisos y sus formas son geométricas formando columnas y esferas.


 Las otras suculentas poseen una gran variedad de estratagemas protectoras para afrontar las tensiones y presiones de la sequía y en calor excesivo. Las plantas de tallo suculento se distinguen a que poseen tallos con costillas o articulados, a menudo con tubérculos y sus hojas, si es que hay alguna, son vestigiales. Entre algunas de las plantas de hoja suculenta, como los lithops y otras plantas de piedra, las hojas se han simplificado dividiendose en un par de estructuras parecidas a guijarros fisurados. En otros casos han desarrollado estructuras rígidas entrelazadas e imbricadas, formando columnas o rosetas; o bien sus hojas se han engrosado recubriendose de una superficie satinada que retiene el agua, o han desarrollado un vello suave, reflectante y de color claro.


 La ventaja de esta adaptacion a su entorno es que la mayoría de los cactus y otras suculentas son fáciles de cuidar. No solo son resistentes a la sequía, sino que también toleran la luz solar intensa. Ello da mucho margen, pueden dejarse tranquilamente cuando uno se va de casa y es posible relajarse después de un día ajetreado en ver que tener que cuidar continuamente nuestras plantas: se puede disfrutar de ellas en vez de que sean motivo de preocupación.


Fuentes:
Internet.
Cultivar cactus y otras suculentas
 en interiores e invernaderos de
Shirley- Anne Bell.